domingo, 17 de enero de 2016

Salí apurada del trabajo, necesitaba oírlo. Subí a mi auto y crucé la ciudad lo más rápido que pude. Estacioné, subí a mi departamento. Pensar en su voz ya me hacía temblar. Entré, deposité mis cosas sobre la mesilla del recibidor, e inicié a desvestirme. Dejé sólo mis bragas, las medias y los tacones..., sé que adora verme así. Fui hasta el escritorio y lo llamé.

Mi cielo... –mi piel se erizó al oírlo, sólo él tenía ese efecto en mí. Estaba esperándote.

No he dejado de pensarte desde anoche... –mi voz ya estaba agitada, tanto como mi respiración. Te necesito..., te deseo..., mi cuerpo te reclama...

Mi niña, sabes que volaría a tu lado si pudiese... –y ese tono de disculpas sacaba de mi una ternura que nadie más conocía. Ve a tu habitación, donde estuvimos juntos anoche...
Pero... –comencé a decir y él me interrumpió.
Shhh... Anda, ve... Haz cómo te digo... –y sólo pude obedecer. ¿Qué llevas puesto?
El culotte..., las medias..., y los tacones... –susurré.
Seguramente te ves hermosa... Párate delante del espejo, allí donde anoche hemos hecho el amor... –su voz me acariciaba pero a la vez era firme, y me dominaba. Desnúdate; lentamente..., acariciándote, como si fuera yo quien lo hace.

Así hice. Mis manos recorrían mi cuerpo, tocándolo suavemente. Quité mis tacones; luego una a una mis medias, y finalmente las bragas.

Siéntate en la cama y obsérvate... –aún sentía su perfume en mi cama, y de ese modo su presencia allí. Acaricia tu seno, pasa tus manos en él. Que tus dedos se detengan en tus pezones, nota cómo se vuelven duros..., pellízcalos...

Cerré los ojos e inicié a gemir; su voz me excitaba profundamente.

Abre los ojos cielo... –aún me sorprendía cuando él sabía exactamente qué hacía, qué pensaba, qué sentía. Quiero veas lo hermosa que eres, que te veas con mis ojos... Acaricia tus pies y sube por tus piernas... Llega hasta tu sexo y apoya tu mano allí... ¿Cómo te sientes?
Suave... Húmedo... Caliente... –mi voz era baja, sólo él podía sentirla.
Que tus dedos abran tus labios, llénate de tu esencia... –sentía como mis manos, guiadas por su voz, se transformaban en él mismo. Introduce un dedo y haz círculos dentro ti... Contrae... Contrae tu coño...

No podía dejar de gemir, sentía cómo todo mi sexo se contraía alrededor de mi propio dedo, pero en realidad era a él que se rendía. Su voz hacía que él estuviese ahí... Conmigo... En mí...

¿Cuánto me deseas? –y sabía ya la respuesta a su pregunta.
Tanto... Te deseo ya... Ahora... –lo suplicaba como nunca había hecho con ninguno.
Aún no... Sigue acariciándote... Son mis manos las que toman tu seno; lo llevan a mi boca... Mi lengua lame uno a uno tus pezones, que se vuelven duros entre mis dientes... y era eso exactamente lo que sentía; era él que me estaba follando.
Te siento... Tú estás en mí... susurré a su oído.
Pídeme... Pide de correrte... –e hizo silencio, esperando oírme. Pero también sabía que yo no pedía, y era eso lo que más lo excitaba de mí. Córrete mi niña... Hazlo ahora y déjame sentirte...

Mi coño se contrajo una vez más. Arqueé mi espalda; y pronunciando su nombre mis labios se derramaron en un fuerte e impressionante orgasmo.

Por ti... Para ti... –le dije entre susurros.
Cielo me matas... –aseguró con su voz. Y esta noche quiero más...
Aquí estaré..., esperándote... –le dije, y finalicé la llamada.


14 comentarios:

  1. Ese deseo desbordado de las ganas contenidas. Las ganas de ella de complacerse (Le)y las de Él de saberse Dueño y Señor de cada momento de ella.
    Sin duda alguna, la noche será un momento mágico, tan real como especial porque se esperan, se buscan, se desean...

    Besos.

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    1. El deseo desbordado... el saberse con y en el otro... las noches y sus días son mágicos a su lado.

      Besos hermosa.

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  2. Ufffff...me quedé sin palabras.. y es que ésa sensación única de hacerse el amor desde lejos...de ser propietarios de los placeres...de las cabezas...del alma y del cuerpo del otro...esa sensación es tan única como mágica...tengo la certeza que se dá pocas veces en la vida...y tu la has contado para "quitarse el sombrero..."...

    Un besazo!

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    1. Dejarte a ti sin palabras pequeña Amando es todo un logro. Estar en el otro, en su alma, tal vez sea más fuerte que estarlo en su cuerpo.

      Un besote enorme... de ♥.

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  3. Yo también quiero finalizar la llamada así... Lo tuyo si que es contar sensaciones, aunque sea con nuevas tecnologías.

    Besos.

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    1. Pecados, estoy segura que tus llamadas son así o mejores aún... y si lo mío es contar sensaciones, me inclino ante ti y tu especial don de relatar experiencias.

      Tentadores besos.

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  4. Es el juego de dos donde ambos ponen las reglas y eso es lo excitante... la provocación y el poder sin estar pero estando.
    Maravilloso relato, con el calor y la fuerza justa.

    Mil besos, preciosa.

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    1. El juego de dos... dos que se buscan y desean... que sin estar, están el uno en el otro.

      Besos infinitos preciosa.

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  5. wawwwwwwww qué gusto oir esas voces al otro lado... puro sentimiento... pura pasión... pura perversión.

    A tus PIES

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    1. Puro deseo... pura tentación de los sentidos... puro morbo...

      Tentadores besos.

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  6. ha sido un placer leerte mis saludos y buen fin de semana .jr.

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    1. Bienvenido a mi casa José, y gracias por tus palabras. El placer de que me leas y comentes, es mío.

      Tentadores besos.

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  7. No existe la distancia cuando entra en juego el deseo y la pasión.

    Excitante relato.

    Besos.

    Lunna.

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    1. Así es Lunna, esos dos ingredientes cancelan cualquier distancia.

      Tentadores besos.

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