martes, 13 de septiembre de 2016

Con el inicio de septiembre habían llegado los días más frescos, por lo cual esa tarde decidí ir hasta el parque, el que se encontraba cerca del hospital. Me senté a la sombra de un gran árbol, sobre la hierba, observando la gente pasar.

Recogí mi cabello con un broche sobre mi nuca, saqué el libro de mi bolso e inicié a leer. Pero por alguna extraña razón no lograba concentrarme. Me sentía observada, aún si no lograba ver a nadie a mi alrededor. Esta sensación en lugar de incomodarme, me excitaba. En modo que junté mis cosas y volví a mi departamento... necesitaba una ducha o tal vez mejor un baño que me relajara.

Pasaban los días y no podía olvidar lo ocurrido en el parque. Pasaba por allí todas las tardes, observando a mi alrededor, pero no veía a nadie. Ni siquiera una sombra que justificase esa sensación sobre mi piel... hasta ayer.

Ayer volví a pasar por allí. Era ya el atardecer pero aún había una cálida brisa que acariciaba la piel. Estaba caminando cuando volví a tener esa sensación de ser observada. Me giré de golpe y lo ví. No estaba cerca, pero lo ví observándome detenidamente. Tenía sus ojos clavados en mí sin disumular ni siquiera un poco. Sin pensarlo, me dirigí hacia él. Aún a la distancia, noté su sonrisa provocadora; y como comenzaba a marcharse. Lo seguí sin poder alcanzarlo, hasta que entramos al hospital, donde lo perdí de vista. Fui hasta el bar allí dentro y me detuve por un café. No sé cuánto tiempo pasó.

Disculpe... esto es para usted. –una enfermera me entregaba un sobre.
¿Quién lo envía? –mi corazón latía cada vez más fuerte.
No lo sé... –y se la veía muy incómoda. Sólo me han dado instrucciones de entregárselo.

No pregunté más nada. Guardé el sobre en mi bolso y me marché.

Entré en mi departamento y cerré la puerta fuerte y sin cuidado. Siguiendo un impulso, me desnudé. Busqué el sobre en mi bolso y lo abrí.

Allí estaba ella. Su cabello recogido. Sólo se veía la esbeltez de su cuello y sus aretes. Imaginé mi boca recorriendo las constelaciones que forman sus lunares...

A medida que leía, mis manos marcaban el recorrido de sus letras. Bajaban por mi seno, comprobando la dureza de mis pezones. Abrían mis labios como las páginas de un libro. Sentí la humedad fluir entre mis piernas. Acaricié y pellizqué ese botón que era mi clítoris... latía. Mis dedos simularon su falo penetrándome. Arqueé mi espalda y mordí mi labio, cuando mi cueva se contrajo alrededor de su imaginario sexo. Mi orgasmo bañó sus palabras...

E instintivamente lo supe. Había apenas conocido a Dr. Jekyll, pero quien me atraía era su Mr. Hyde. Debía alejarme mientras estuviera en tiempo, pero...

...¿cuándo es que he hecho lo que debía?



16 comentarios:

  1. Es una síntesis de lo que las letras pueden provocar(nos). Pasa todo el tiempo con las buenas historias, y esta, como siempre, es una de ellas.
    Besotes Misthy, un placer enorme!

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    1. Las letras pueden provocar(nos) tantas sensaciones, emociones... y más.

      El placer de tu visita es siempre mío Hugo. Tentadores besos.

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  2. Preciosa cancion! se escucha bonito desde aca, como se escuchara desde alla!!
    Divina!

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  3. Lindísimo.... un cuento que me tomó lo ojos hasta el final... fantastica historia...!
    Y, lo creo, es así mismo que esas histroias se pasan en la vida real.
    El magnetismo de los ojos, la forma hipnotica con que toman sus victimas....
    Y no quiero que vayas más al parque sola..... tengo miedo de lo que él pueda hacerte!!!
    Y será que el Dr. trabaja en tu hospital???

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    1. Delitos... ¿es que debería contratarte como mi guardaespaldas? ...pues no sé qué sería más peligroso...

      Tentadores besos.

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  4. Seguir los impulsos emocionales siempre es la mejor opción, al menos para nuestra propia satisfacción…

    Me ha encantado la historia, imaginar y sentir en la piel cada detalle… Te lleva y te hace partícipe de cada gesto y pensamiento…

    Un verdadero placer, mi querida amiga :-)

    Bsoss enormes! ♥

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    1. Es que hay impulsos a los que es imposible resistirse...

      Querida Gin, el placer que tú estés en mi casa es absolutamente mío.

      Besinos miles!

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  5. Si al leer las letras te tocan... es que esas palabras tienen la fuerza suficiente para provocar y encender el fuego que se lleva dentro.
    Cuándo se ha de hacer lo correcto?? Muy buen final, preciosa, dejas abierto todo un ramo de historias.

    Mil besitos.

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    1. Es una pregunta que aún tengo que responder(me) Auro.

      Besinos grandes preciosa.

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  6. Dos polos opuestos en una misma persona, eso es peligroso cuando no se tiene conciencia de ello.

    Dulces besos para ti.

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    1. Y cuando se la tiene, pues también... es un magnetismo al cual (me) resulta difícil resistirse.

      Tentadores besos para Usted, Dulce caballero.

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  7. Recordatorio: No pasar por aquí cuando haya demasiado calor... xDD
    Esas hermosas palabras fueron miles de caricias...

    Besos, Misty!!!

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    1. Miles de caricias y más también niña... ;)

      Besinos tantos tantos.

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  8. Preciosas letras, llenas de intriga, pasión, morbo con Jeckyll & Mr.Hyde.

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    1. Gracias Rinaldo... me gusta que hayan sido de tu agrado.

      Tentadores besos.

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