martes, 3 de enero de 2017

También este año se ha terminado.

Me he encontrado a festejar en una baita en montaña. En realidad, sólo estaba allí por el Toro. Yo odio el frío, y hubiese preferido pasarlo en nuestro apartamento, una cena tranquila para dos, y sexo delante de la estufa a leña. Pero sus amigos nos habían invitado y a él le pareció buena idea. Deseaba también cancelar todo lo negativo, olvidar, como que nunca hubiese sucedido; e iniciar complaciendo al Toro, no me parecía tan malo después de todo.

Igualmente mi lado perverso se encendió, y decidió que sería un fin de año inolvidable. Allí estaba yo, mi polera de lycra negra; un vestido de lana color arena; un liguero comprado especialmente para la ocasión, con sus medias negras, pero que obviamente él no sabía que tenía; y botas altas negras.

La cena había transcurrido de forma amena, conversando y riendo de las cosas vividas esos últimos doce meses. Mi mente hacía la misma revisión, soplé cuando recordé ciertas cosas; pero luego sonreí, al final fueron ellas las que me llevaron a encontrar lo mejor. Llegó el momento de llenar las copas, todos iniciaron la cuenta regresiva. Abandono mis pensamientos y me uno al grupo.

Diez... Nueve...”, y me giro a observarlo. Es una fracción de segundo, cuanto basta para agitarme.

Ocho... Siete...”, su cabello, su barba bien cortada, su cuello.

Seis... Cinco...”, continuo la cuenta regresiva pero no puedo dejar de mirarlo.

Cuatro... Tres...”, esa camisa negra que se ajusta un poco a su pecho, y esos jeans, los de siempre, pero hoy diferentes.

Dos... Uno...”, sonrío, me muerdo el labio pensando a lo que está por ocurrir.

Auguri!!!...”, saludo a los amigos primero como dicen ellos que es la tradición, luego las amigas; y finalmente llego hasta él. Me detengo delante de su mirada y por un instante dejo me coma con los ojos. Pese al frío, los demás salen a observar los fuegos artificiales, y él me abraza pegándome a su cuerpo. Su boca busca la mía, y mi lengua recorre cada ángulo, saboreándolo. Mientras mis manos se apoderan de sus nalgas. Siento su erección contra mi vestido, y me excito, me mojo. Había decidido comenzar el año de la mejor manera, y eso estaba haciendo. Tomé su dureza con una mano y me acerqué a su oído.

Ya... lo quiero ya... –le susurré, y sin importarme si alguno entraba por la puerta o menos, llevé su mano a mi sexo.
Mmmmm... liguero, medias y bragas de encaje... –y sus dedos recorren el límite entre el encaje y la piel de mis muslos.

Lo siento como juega dentro mío, mientras su índice busca y pellizca mi clítoris. Ahogo mis gemidos en su pecho. Me toma fuerte de la cintura y me lleva al baño, cerrando la puerta trás de él. Sin quitar su mano de mi culo, se baja el jean, el boxer y se sienta en el vater. Levantó mi vestido, levantando apenas las bragas e hizo que me sentara sobre él. Me penetrò sin decir una palabra, cerrando su puño en mis cabellos. Comenzó a hacerme subir y bajar por su miembro. Intensamente. Sentía cada uno de sus pliegues en mí. Me besaba y mordía, la boca y el cuello. Con desesperación, dejando sus marcas en mí. Mis gemidos eran cada vez más fuertes, él quitó su mano de mi cintura y cubrió mi boca.  Apoyó su frente a la mía, mirándome a los ojos, desafiándome, mientras se tensaba bajo mi cuerpo. Mordí su mano, no pudiendo contener mi orgasmo, y sentí su hombría quemando mis entrañas.

Nuestras respiraciones comenzaron a calmarse. Habíamos perdido la cognición del tiempo. Nos separamos e iniciamos a acomodar nuestras ropas. Escuchamos golpear la puerta, nos miramos y empezamos a reírnos. Abrimos, uno de nuestros amigos estaba en pie esperando para entrar.

Pues ¿qué obsesión tienen ustedes dos por los baños? –preguntó entre risas mientras guiñaba un ojo al Toro.


10 comentarios:

  1. Buen comienzo de año ha sido ese, con el ardor de la pasión. Que sea buen augurio ;)

    Dulces besos Misthyka.

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    1. Sí, ha sido un comienzo de año muy, muy bueno... y es que por estos lares se dice que aquello que se hace al inicio del año, se hace todo el año... y yo no soy supersticiosa, pero nunca se sabe...

      Tentadores y respetuosos besos Dulce Caballero.

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  2. Magnifico comienzo de un año que promete muchisimos encuentros como este. Cargadisimo relato, y esa cuenta regresiva que me erizo los bellos de la nuca.

    Mil besos guapa!

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    1. Un inicio que promete, y esperemos cumpla. Gracias Hugo por acompañarme también este año.

      Tentadores besos guapo.

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  3. Uf vos si que has comenzado pum para arriba. Yo comencé haciendo castillos en la arena :) Buen escrito me encanto

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    1. Sí, he comenzado arriba... ¿Castillos en la arena? ...me gusta también ...quién sabe, tal vez alguna vez.

      Tentadores besos Demian.

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  4. Los fuegos artificiales estaban fuera mientras dentro se desataba la más intensa de las hogueras. Relatas bellísimo, preciosa.

    Mil besitos.

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    1. Mejor no lo habrías podido decir querida Auro. Gracias por tus palabras, siendo tú quien las dice, valen muchísimo más.

      Besinos a montones preciosa.

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  5. Eso sí que es dar el campanaño .-)
    Besos.

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    1. Pues sí, que si esto no lo es, no imagino qué... ;)

      Muchos besinos PI.

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