domingo, 26 de marzo de 2017

Nos habíamos estado provocando toda la semana y, llegado el viernes, el deseo de Él era incontenible.

Me desvestí lentamente pensando a lo que estaba por hacer. Sabía que le gustaría, que no podría resistirse, y no deseaba lo hiciera. Me observaba mientras me dirigía al salón, sólo con mi lencería negra y mis tacones. Sonrió y entrecerró los ojos al verme volver a la habitación, notando aquello que llevaba en la mano... una caja de chocolates, sus preferidos.

Me senté sobre la cama, frente a Él, que aún permanecía vestido. Abrí la caja, cogí uno, y sin decir una palabra, lo coloqué en la parte interna de mi muñeca, ofreciéndosela. Volvió a sonreír y se acercó lentamente a mí. Tomó mi mano, con delicadeza y determinación a la vez, mirándome fijamente a los ojos. Cogió el chocolate con sus labios y, a cambio, depositó un beso sobre mi mano. Ese simple gesto hizo que mi piel se erizara.


Sin esperar un segundo, cogí otro chocolate; incliné la cabeza hacia atrás y lo coloqué en mi cuello. Él entrecerró sus ojos, sabía que lo estaba desafiando. Atrapó el chocolate con su boca, lamiendo apenas mi cuello. Luego, hizo me alzara, me giró, colocándose detrás de mí, y me besó hasta el hombro. No pude evitar me sientiera temblar.


Cogí el tercer chocolate, mientras Él iniciaba a desvestirse, quedando sólo con los pantalones y su camisa abierta. Coloqué mi cabeza de lado y situé el chocolate por detrás de mi oreja. Él, en mi espalda, corrió ligeramente mi cabello y cogió el chocolate, mordisqueando mi oreja. Mientras, sus manos acariciaban mis brazos arriba y abajo.




Supe dónde debía colocar el próximo para que este juego subiera aún más la temperatura entre ambos. Me incliné por delante de Él, sabía cuanto lo excitaría esa posición, y situé otro chocolate sobre ese límite invisible entre mi espalda y mi culo. No pudo evitar que lo oyera resoplar. Sus manos me tomaron de las caderas, su boca bajó hasta mi cuerpo para coger el chocolate, y al hacerlo lamió mi espalda. Entonces fui yo quien no pudo evitar exhalar un suspiro. Me mordí el labio al sentir lo húmeda que estaba ya, y Él vió que lo hacía al girarme sobre la cama.


Señaló la caja de chocolates, y sonreí alzando una ceja, aún quedaban dos. Cogí uno y lo coloqué entre mis pechos. Él estaba por encima mío, sentía su cálido aliento sobre mi piel. Bajó por mi cuello sin siquiera rozarme, su boca aprisionó el chocolate, dejando un beso en mi seno que me quemó. Arqueé mi espalda, acercando mi cuerpo al suyo, pero estaba el último, el final del juego.



Lo cogí de la caja y me lo metí en la boca, apenas abierta, mordiéndolo suavemente.

No te muevas... –lo sentí decirme al oído.

El sonido de su voz por primera vez esa noche, hizo que casi soltara el chocolate. Pero hice como Él me dijo. Se acercó lentamente, sus labios rozando los míos, intensamente. Tomó el chocolate fundiéndolo entre su boca y la mía, en un beso. Su lengua me saboreaba y sus manos recorrían mi cuerpo, que se amoldaba al suyo.

Mi provocatorio juego de seducción había terminado, pero el Suyo... el Suyo había apenas iniciado.



22 comentarios:

  1. Yo suelo comer poco chocolate ya, principalmente porque me los como de una sola vez :) pero al leerte veo que hay maneras de hacerlo poco a poco y placenteramente además.

    Dulces besos Misthy y muy dulce semana.

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    1. Goloso... Bueno, como suele decirse, todos los días se aprende algo nuevo. De ahora en más si come chocolates recuerde de hacerlo de uno a la vez, estoy segura lo disfrutará.

      Tentadores y respetuosos besos, Dulce Caballero.

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  2. Así que el chocolate juega a la seducción..., qué hacer cuando la seducción no va al chocolate? Qué hacer cuando el perro no lame donde quieres?

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    1. En todo caso soy yo la que juega a seducir[Lo]... Si la seducción no va al chocolate, seguramente el chocolate irá a la seducción. Y por lo que respecta a los perros, no sabría... yo soy de felinos; sabes, esos seres que saben perfectamente lo que desean, y que pese a lo que creas, son los Dueños... los perros los dejo para otr@s.

      Tentadores besos.

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  3. El chocolate siempre es un signo del erotismo, bellas letras

    Besos muy dulces

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    1. Tú sí que entiendes Slave... gracias preciosa.

      Besinos grandes, grandes.

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  4. Yo no tomo chocolate pero vamos... se puede sustituir por otra cosa... y danzar ese juego de seducción donde compartir a medias.
    Aunque el último no lo hubiera puesto yo ahí :-)
    Besos :-)

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    1. Obvio que se puede sostituir... lo importante es el juego entre dos.
      Ya... imagino que no, que no lo hubieras puesto allí el último.

      Besinos enormes.

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  5. Has hecho una verdadera y exquisita obra vestida de ritual como bien merece la piel que vibra, y el chocolate… Un gran afrodisiaco, además de dulce y sabroso al paladar… Me confieso adicta a ambos, al chocolate, y a la piel… en su más hermosa danza del sentir…

    Muchos son los caminos del placer de la carne y el alma… y tú, nos has llevado de la mano de tu magnífica pluma a uno de ellos… 💗

    Bsoss miles con cariño, mi preciosa amiga 😘

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    1. Mi querida Gin... pues debo decir que a mí me encanta jugar, como a una niña, provocar y ser provocada, en todos los sentidos... y en esta ocasión unos simples chocolates se han transformado en un maravilloso mar de sensaciones y exquisitos placeres.

      Besinos infinitos...♥

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  6. Me has hecho temblar, excitarme y revolverme el corazón con estas palabras ¡Menudo relato! Toda una declaración de intenciones sobre el gratificante juego de la seducción.

    Besos.

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    1. Y tú me has verdaderamente sorprendido con tus palabras... no me esperaba tanto. Eres una cajita de Pandora... ;)

      Tentadores y carnales besos.

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  7. Querida mía... Has recreado una escena tan bonita y sensual... Me ha encantado... Y me dejas con una sonrisa traviesa.

    Mil besitos preciosa.

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    1. Esa sonrisa se debe parecer a la mía cuando se me lleva a jugar de este modo...

      Besinos muchos, preciosa Auro.

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  8. A riesgo de quedar como un goloso, debo decir que al menos faltaron un par de chocolates, y la misma cantidad de lugares donde depositarlos. Exquisito, muy sensual el relato. El gordo confiesa que le quedó un gusto en la boca tremendo ;)
    Besotes Misthy.

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    1. Al menos... pues tendré que comprar más chocolates para la próxima vez... esperando que la haya.

      Tentadores besos.

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  9. El juego de seducción, exquisito y sensual
    Un beso, niña

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    1. Los juegos de a dos, los que más disfruto.

      Besinos grandes, grandes bonita.

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  10. No soy muy dado al comentario de algo tan íntimo como es una historia que sale desde tan dentro y ponerme en ella pero, en esta ocasión, merece la pena...

    Uno de los relatos más elegantes...su descripción, pausas, cambios de temperatura...todo escogido con gran elegancia.

    A tus Pies

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    1. Pues para mí es un placer volver a leerte en mi casa luego de tanto tiempo, Gude... te agradezco muchísimo esto y cada una de tus palabras.

      Tentadores besos.

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  11. Misthy! eres mi ídola... necesito tus clases! Me ha encantado,delicado,sexual,sensual, todos los sentidos al servicio del placer! Besazo!

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    1. Luna...qué exagerada eres, niña!!! Pero gracias, porque sé que lo dices con gran y sincero afecto.

      Besinos a mares.

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