lunes, 24 de abril de 2017

Deseaba sorprenderlo. En ese tiempo había aprendido a conocer sus gustos, aquello que despertaba su lujuría, alguna de sus más ocultas perversiones. Había buscado y elegido cada prenda con cuidado, todo debía ser como sabía le gustaba. Por eso debía ser un “corsetto”. Obviamente negro, con los lazos en la espalda, y algún volado que adornara mi escote. Que se ajustara perfectamente al cuerpo, y exaltara esas formas que Él tanto deseaba, aunque no se doblegara a admitirlo. Unos tacones muy altos, negros también, que hicieran perder el equilibrio. Y por un instante, contener la respiración.


Finalmente había llegado el momento.


Entró tan sigilosamente, era siempre tan controlado en sus movimientos, que sólo percibí su presencia cuando su aliento quemó mi cuello. Podía sentir su mirada recorriendo mi cuerpo, deteniéndose en cada detalle. Me excitaba la oscuridad de sus ojos, la forma en la que me observaba. No dejaba de hacerlo mientras abría su camisa y desabrochaba sus pantalones, liberando su erección. Me mordí el labio imaginando ser penetrada por ella, gimiendo bajo el peso de su cuerpo. Volvió a acercarse a mí, sujetándome con fuerza y haciéndome girar sobre mis tacones, quedando por detrás. Su mano se cerró entorno a mi cabello, haciendo que pusiera la cabeza de lado.

Nena... ¿estabas esperándome? –susurró en mi oído, mientras su otra mano descendía hasta mi sexo, y sus dedos rozaban mis labios completamente mojados.
Mmmmmmmm... –fue todo lo que mi boca pudo pronunciar, aunque mi cuerpo reaccionó a su toque arqueando la espalda y presionando su polla contra mi culo.

Sin soltarme, hizo me plegara hacia adelante, dejando mi sexo totalmente expuesto. Con su rodilla abrió mis piernas. Pude escuchar cómo terminó de desvestirse, dejando caer al suelo todas sus prendas. No osaba moverme. Él me tenía, me tenía porque me sabía. Me sujetó por las caderas, y con un sólo y único movimento, penetró hasta lo más profundo de mi cueva. Sus embestidas eran bestiales, sus testículos chocaban contra mis muslos mojados. Podía escuchar su respiración agitada, sus gruñidos mientras me follaba como un animal en celo. Sentía el sudor caer por mi espalda. Su mano sujetó mi cuello, ahogando mis gemidos.



Córrete... –dijo, o más bien ordenó. Nena... deseo te corras junto a mí... para mí.

Sus dedos presionaron mi cuello en el preciso instante que sus latigazos de caliente esperma inundaron mis entrañas. Continuó con sus embestidas hasta vaciarse completamente en mí. Cuando se calmaron los espamos después de mi orgasmo, me mordisqueó el hombro, lo besó y se retiró.

Me gustan las sorpresas de la nena... –dijo sonriendo y dándome un cachete en el culo. De mi nena.


17 comentarios:

  1. Y a quién no le gustan las sorpresas así? esa preparación denota el querer agradar y no queda menos que agradecer de buena manera el detalle. Y veo que así ha sido.

    Dulces besos y dulce semana Misthy.

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    1. Pues sí, así ha sido... Él siempre agradece cada detalle que yo Le preparo y ofrezco, cada cosa que hago para complacerlo.

      Tentadores y respetuosos besos Dulce Caballero.

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  2. ¡Señorita, después de una sorpresa tan agradable me gustaría presentarme!

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    1. Bienvenido a mi casa Vicente. Creo que sí, que definitivamente ha sido una agradable sorpresa, recambiada de excelente manera.

      Tentadores besos.

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  4. Intenso, puro… Sin más preámbulos que ceñirse a ese momento de lujuria que clama el saberse y sentirse el uno en el otro; grata y excitante sorpresa que devorar hasta el éxtasis…

    Un verdadero placer siempre, mi preciosa amiga…

    Bsoss y cariños enormes 😘

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    1. En ese momento no existía nada ni nadie más... Él poseía cuerpo y alma... Dominaba cada célula, porque me sabe, y así, me hace sentir.

      Besinos enormes...♥

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  5. guauuuuuuuuuuuuu...o mejor dicho... auuuuuuuuuuuuuuuuuuuuuuuuuuuuu (como las lobas) madre mía! Sin concesiones Misthy.
    Buenisimo.

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    1. En estos casos no pueden haber concesiones... yo no las quiero.

      Besinos Luna preciosa.

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  6. ¿A quién no le gustan estas sorpresas? Un relato fascinante, intenso y sabroso en cada palabra.

    Besos.

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    1. Yo me pregunto lo mismo, Pecados. Gracias por tus palabras, de verdad.

      Tentadores besos.

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  7. Me suenan estas sorpresas y son buenísimas :-)
    Besis.

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    1. Lo que más me gusta de preparar y hacer estas sorpresas, son Sus respuestas.

      Besinos hermosa.

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  8. Es como prepararse para un ritual, y se hace con la ilusión de la entrega y de la respuesta... Es sorpresa y es magia para dos.

    Como siempre... Magnífico querida mía.

    Mil besitos ❤

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    1. Exactamente así mi querida Auro... se prepara esperándoLo... para sorprenderLo y complacerLo.

      Besinos muchos, muchos.

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  9. Pecho generoso, letras sensuales y palpitantes.

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