miércoles, 17 de mayo de 2017

Sujeté su mano y nos fuimos de allí. Nos subimos a su automóvil; no me importaba nada, ni siquiera hacia dónde me llevaba, sólo sentir el calor que desprendía su cuerpo, y aquello que provocaba en el mío. Lo observaba conducir; su perfil, el corte de su mandíbula, su barba, su cuello, sus manos sujetando el volante... e imaginaba. Las imaginaba recorriendo mi espalda y sujetando mis caderas... y me excitaba. No pude evitar llevarme los dedos a la boca, y mordisquearlos. No pensé que él me estaría observando, sin embargo no se había perdido detalle. Sin decir una palabra, extendió su mano hasta mí, apoyándola en mi rodilla e hizo que abriera mis piernas. Subió por el interno de mis muslos hasta llegar a mi sexo. Temblé al sentir sus dedos deslizarse entre el encaje de mis bragas y mis labios mojados. Fue apenas un roce.

En unos minutos saborearé cada centímetro de tu piel... –sentenció, llevándose sus dedos a la boca. Inclusive este manjar.

Él lograba dejarme sin aliento, sólo me quedaba mirándolo, perdiéndome en las líneas de su boca y mis pensamientos. Nos detuvimos en una casa frente al mar.

¿Tu casa? –pregunté mientras me abría la puerta del automóvil y con su mano me invitaba a bajar.
No... –por un segundo creo dudó en responderme. Es una casa que estoy restructurando.

Entramos, encendió una poca luz muy difusa. Me sentía ansiosa, como si fuera la primera vez que me encontraba a solas con un hombre atractivo. Pero él era más que eso, lo había sentido apenas ví sus ojos clavados en los míos.

No sentí que estaba tan cerca hasta que su mano aferró el escote de mi vestido, haciendo me pegara a su cuerpo. Con el envés de esa misma mano rozó la piel de mi pecho, que subía y bajaba agitadamente. Cerré los ojos, dejé me invadiera su perfume. Su mano continuó a recorrerme el cuerpo; desde el hombro se deslizó por mi brazo, hasta detenerse por un momento en mi cintura. Lo sentí acercarse a mi oído.

No tienes idea cuánto me excite tu boca... –susurró mientras su pulgar delineaba mis labios y se introducía lascivamente en ella.

Envolví su dedo con mi lengua, succionándolo, provocándolo. Bastó ese gesto para que sus manos comenzaran a desvestirme con prisa, la misma que tenían las mías en desvestirlo a él. Quité su camisa, dejándola caer al piso. Mordisqueé su pecho mientras desabrochaba sus pantalones, que cayeron junto a mi vestido. Se separó de mí, para quitarse él mismo el boxer. Acercó una silla y se sentó, con su polla totalmente erecta, latiendo. Sonrió de lado y me desafió con la mirada. Me deshice del sujetador y de mis bragas ya empapadas de lo que él me había provocado durante toda la noche. Caminé hacia él contoneando las caderas, mordiéndome el labio. Me empalé a su virilidad, sentí cada pliegue de su rigidez rozando las paredes de mi cueva. Sus manos sujetaban mi espalda, acompañando el movimiento de su sexo entrando y saliendo una y otra vez del mío. La habitación se llenó de mis gemidos. Mis uñas se clavaban en sus hombros, en su espalda, pidiendo más. Su boca se llenaba con mi seno, pasaba de un pezón al otro. Estaban duros, túrgidos, con el roce de su lengua, con sus mordiscos.

Córrete... –dijo casi entre gruñidos. Córrete junto a mí...

No necesitó repetírmelo. Arqueé mi espalda, mis manos se sujetaban a su nuca. Sentí la explosión de mi orgasmo en el instante que su caliente semen me llenaba por completo; derramándome por entre mis muslos hasta sus piernas. Mis espamos se calmaban en la medida que él besaba mi cuello.

Niña... –susurró a mi oído. Quiero que el día nos encuentre así... follándonos.

Sonreí y mordí su hombro por toda respuesta.


14 comentarios:

  1. ¡Caramba! Podría dejar llevarme al fin del mundo y dar la vuelta entera...
    Cuando alguien está decidido a quemarte... solo hay que dejarse ser leña.
    Tremendo... y las imágenes en movimiento... muy al uso :-)

    Besos.

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    1. Ese es el punto, que esté decidido a quemar(me)...

      Gracias por lo de las imágenes, he tenido una buena maestra... ;)

      Besinos.

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  2. Una historia maravillosa de principio a fin. No se puede pedir más para una velada llena de deseo, intimidad y deseo.

    Besos.

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    1. Siempre se puede pedir más...

      Tentadores besos.

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  3. Y así… en ese embiste de lujuria y pasión que se funde entre nuestros cuerpos ardiendo y bramando de placer… hasta el amanecer…

    Exquisito y excitante, mi preciosa amiga…

    Bsoss y cariños enormes!

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    1. Así... hasta el amanecer...

      Besinos muchos, muchos...♥

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  4. me matan tus relatos Misthy, los vivo a flor de piel, y encima esas fotos,por dios.. que me muero.
    Besazos reina sexy!

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    1. Luna... que me azoras! ¿Reina sexy? ...ahora exageras!

      Besinos corazón.

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  5. Exquisito y elegante fusión de sexos... Un verdadero deleite, mi niña, es delicioso leerte así.

    Mil besitos ❤

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    1. La delicia es tenerte a ti aquí, preciosa Auro.

      Besinos enormes.

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  6. Fue un viaje excitante sin duda y apenas la noche comenzaba. Me gusta esa segunda imagen.

    Dulces besos para ti.

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    1. La noche apenas comenzaba... Usted decididamente tiene muy buen gusto.

      Tentadores y respetuosos besos, Dulce Caballero.

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  7. Hasta que entren por la puerta los dueños de la estructura...

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